Segunda canción del "Cancionero de los Dolores Nómadas", protagonizada por el Caballero Galandur, el Inútil.
Montado en su corcel de palo
va el caballero bien;
lustrado, su escudo de lata,
va el caballero bien;
y su brillante armadura de seda (oh),
va el caballero bien;
y su insignia rosada, sí,
va el caballero bien;
y en su escafandra marina, claro,
va el caballero bien.
Tocadle la flauta flexible,
tocádsela con amor
para que'l hombre suspire
lágrimas sin sabor.
Trazadle un sueño en su vida,
trazádselo con pasión
para que'l mismo se ría
y lo destruya en un error.
Tendedle una manta legible,
tendédsela con emoción
para que'l tosco le agarre
destruyendo la sensación.
Tratadle con amplia esperanza,
¡Oh!, tratadle con valor
para que'l niño se acueste
sin leche en su biberón.
El caballero es inútil
es sólo un gran sinsabor.
Es un bebito de espuma
y no muy buen soñador.
¡Qué lo veo, qué lo veo!
¡Ahí está!
¡En la justa y en la huelga!,
¿Ya se va?
¿Qué es eso, en su mano, qué se muestra?
¡Oh, por Dios! ¡Una lanza de metal!
Al, al, al, al, al..., ¡Al!
¡Ahí corre, ahí vuela, el idiota elemental!
¡Y ya se va! ¡Y atacará! ¿Derribará?
¡Prank!
... (Momento de silencio.)
¡Jajajajá! ¡Jajajajá! ¡Jajajajá!
¡Ya padeció!
... (Voz angelical, críptica)
Descendemos del cielo...
para llevaros.
¿Cuál es pues, vuestro réquiem...?
¿vuestro legado?
Vuestro acero, herramienta...
valor creado.
El Parnaso se os cierra...
clamor negado.
Ni tampoco el Infierno...
os ha tentado.
Arde y quema el olvido...
dolor helado.
Utilidad aprendida...
concepto errado.
... (Volumen reduce gradualmente.)
¡Jajajajá! ¡Jajajajá!
¡Ya falleció!
Nota del autor: El trabajo no es es un soneto metricamente adecuado. El uso de la palabra "soneto" en el nombre es de origen simbólico.